top of page

Matriz de riesgo PLD para OSC: qué es, cómo funciona y por qué cambia la forma de cumplir

  • Foto del escritor: CONACIM
    CONACIM
  • hace 21 horas
  • 4 min de lectura

La prevención de lavado de dinero está entrando en una nueva etapa para las Organizaciones de la Sociedad Civil. El cambio más importante consiste en pasar de un cumplimiento centrado principalmente en expedientes, umbrales y avisos, a un sistema que permita identificar, evaluar, documentar y administrar los riesgos reales de cada organización.


El Acuerdo 115/2026, publicado el 7 de agosto de 2026, modifica las Reglas de Carácter General de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, conocida como LFPIORPI. Entre sus principales incorporaciones se encuentran el enfoque basado en riesgos, la clasificación del riesgo de clientes o usuarios, el conocimiento del perfil transaccional, la identificación del beneficiario controlador, las políticas internas, la capacitación, los mecanismos automatizados y la auditoría.


Para las asociaciones civiles, fundaciones, instituciones de asistencia privada y demás organizaciones sin fines de lucro que reciben donativos, este cambio implica revisar cómo conocen a sus donantes, cómo detectan señales de alerta y cómo documentan las decisiones relacionadas con la aceptación de recursos.

¿Qué significa el enfoque basado en riesgos?

El enfoque basado en riesgos parte de una idea sencilla: no todas las operaciones ni todos los donantes representan el mismo nivel de exposición. Un donativo nacional recibido mediante transferencia bancaria desde una cuenta a nombre de una persona plenamente identificada no presenta las mismas características que un donativo en efectivo, una aportación realizada desde la cuenta de un tercero o una transferencia proveniente de una estructura extranjera cuyo beneficiario controlador no puede identificarse.


Por eso, los controles no deben aplicarse como un trámite idéntico para todos. La organización necesita reconocer qué circunstancias incrementan o disminuyen el riesgo y aplicar medidas proporcionales.

¿Qué es una matriz de riesgo PLD?

La matriz de riesgo es una herramienta que permite organizar los factores de exposición de la OSC y asignar un nivel de riesgo a sus donantes, operaciones, productos, servicios o canales de captación.


En términos prácticos, la matriz responde cuatro preguntas:

  • ¿Qué riesgos enfrenta la organización?

  • ¿Qué factores pueden aumentar esos riesgos?

  • ¿Qué controles existen para reducirlos?

  • ¿Qué riesgo permanece después de aplicar los controles?


La matriz no debe limitarse a una tabla decorativa dentro del Manual de Políticas Internas. Debe utilizarse para decidir:


  • Qué información solicitar.

  • Qué documentos verificar.

  • Cuándo aplicar debida diligencia reforzada.

  • Quién debe autorizar el donativo.

  • Qué operaciones requieren monitoreo.

  • Qué situaciones generan una alerta.

  • Cuándo debe rechazarse o suspenderse una operación.

  • Cuándo debe valorarse la presentación de un aviso.


El cambio central consiste en que la evaluación y clasificación del riesgo debe alimentar el conocimiento del donante, el monitoreo y la toma de decisiones. No debe permanecer aislada como un documento elaborado únicamente para una revisión.

¿Qué controles corresponden a cada nivel?

Riesgo bajo

Puede aplicarse:

  • Expediente estándar.

  • Verificación ordinaria.

  • Monitoreo periódico.

  • Actualización regular de información.


Riesgo medio

Puede requerirse:

  • Información adicional.

  • Revisión del Responsable PLD.

  • Confirmación del origen de la cuenta.

  • Actualización más frecuente.

  • Seguimiento del patrón de aportaciones.


Riesgo alto

Puede requerirse:

  • Debida diligencia reforzada.

  • Información sobre origen de recursos.

  • Documentos corporativos adicionales.

  • Identificación de toda la cadena de control.

  • Revisión PEP.

  • Autorización de Dirección o del órgano competente.

  • Monitoreo especial.

  • Análisis documentado antes de aceptar el donativo.


Riesgo crítico

Como política interna, la organización puede prever:

  • Suspender la aceptación.

  • Solicitar aclaraciones adicionales.

  • Someter el caso al órgano de gobierno.

  • Rechazar la operación.

  • Analizar si debe presentarse un aviso.

  • Solicitar asesoría especializada.

Señales de alerta que debe considerar la matriz

La matriz debe relacionarse con un catálogo de señales de alerta.

Entre las más relevantes para las OSC se encuentran:


  • El donante se niega a proporcionar identificación.

  • No se puede identificar al beneficiario controlador.

  • La transferencia proviene de una cuenta de tercero.

  • Se solicita anonimato en un donativo relevante.

  • Existen aportaciones repetidas cercanas al umbral.

  • El monto no corresponde con el perfil del donante.

  • Los documentos presentan contradicciones.

  • El donante utiliza una estructura con múltiples intermediarios.

  • Se condiciona el recurso a un proveedor.

  • Se solicita devolver el dinero a otra cuenta.

  • Existe presión para recibir el recurso inmediatamente.

  • El propósito no corresponde con el objeto social.

  • Se detecta información pública adversa relevante.

  • El comportamiento del donante cambia de manera abrupta.


Una señal de alerta no demuestra por sí misma que exista una operación ilícita. Sí obliga a detener la aceptación automática, solicitar información, investigar, documentar, escalar y decidir.

¿Cómo comenzar?

Una ruta práctica para las OSC puede dividirse en cuatro etapas.


Primera etapa: diagnóstico

  • Identificar todas las formas en que se reciben recursos.

  • Revisar donantes y operaciones recientes.

  • Detectar donativos en efectivo, extranjeros, digitales o recurrentes.

  • Verificar si existe acumulación por donante.

  • Revisar expedientes y avisos.

  • Identificar brechas documentales.


Segunda etapa: diseño

  • Definir factores de riesgo.

  • Establecer criterios de clasificación.

  • Diseñar niveles de aprobación.

  • Crear señales de alerta.

  • Preparar formatos.

  • Redactar o actualizar el Manual.


Tercera etapa: implementación

  • Designar al Responsable PLD.

  • Capacitar al personal.

  • Clasificar donantes.

  • Integrar beneficiario controlador y PEP.

  • Configurar la base de operaciones.

  • Crear el flujo de alertas.

  • Implementar la bitácora de decisiones.


Cuarta etapa: revisión y mejora

  • Probar expedientes.

  • Verificar acumulaciones.

  • Revisar casos de riesgo alto.

  • Evaluar alertas.

  • Corregir inconsistencias.

  • Preparar la auditoría.

  • Actualizar anualmente la metodología.


Un cambio necesario para proteger la misión de las OSC

El enfoque basado en riesgos no debe entenderse únicamente como una nueva carga administrativa. Una matriz bien diseñada permite que la organización concentre sus recursos donde más se necesitan, fortalezca la trazabilidad de sus donativos, proteja su reputación y demuestre que toma decisiones razonables.


El objetivo no es tratar a todos los donantes como sospechosos. El objetivo es conocerlos suficientemente, identificar circunstancias que requieren mayor atención y conservar evidencia de que la organización actuó con diligencia.


Para las OSC, la prevención también es una forma de fortalecimiento institucional. Una organización que conoce sus riesgos está mejor preparada para proteger sus recursos, a sus beneficiarios y la confianza de las personas que respaldan su causa.

¿Necesitas ayuda?

En CONACIM podemos ayudarte a crear tu sistema integral de Prevención de Lavado de Dinero, comenzando con un Diagnóstico, la revisión o creación del Manual PLD, integración de la Matriz de Riesgo PLD, capacitación, auditoría, asesoría y acompañamiento personalizado.


Para solicitar una asesoría haz clic AQUÍ.


 
 
 

Comentarios


bottom of page